INGENIERÍA DE LA SUPERVIVENCIA PANDÉMICA

442

Nueva Carrera de la Universidad de la vida en el siglo XXI

Por. Elvis Arturo Narvaez Castro*

La pandemia, como ninguna otra peste, ha impactado el funcionamiento cerebral de todos los seres humanos. Nuestros cerebros se modifican cada día, con cada experiencia, conocimiento y sentimiento. Sin embargo, pocas veces en la historia un mismo acontecimiento tiene simultáneamente tanta incidencia en la vida cotidiana de tanta gente, en los cerebros del 99% de la población aproximadamente. La plaga ha impactado la vida de todas Las personas sobre el planeta; salvo rarísimas excepciones. Hemos asistido y seguimos asistiendo a una nueva carrera o estudio en el que estamos desaprendiendo, aprendiendo, asimilando, acomodando y quizá adaptando nuevos conocimientos, sentimientos, conductas y experiencias a una velocidad y tiempo récords. Muy pocos acontecimientos han marcado la historia de la humanidad, transformando simultáneamente sus cerebros como éste.

Hoy, después de meses de decretados voluntarios confinamientos, nuestros cerebros han incorporado más conocimientos sobre virología, salud mental, higiene y salubridad, finanzas públicas y personales, tecnología, redes sociales, medio ambiente, cambio climático y un sinfín de temáticas. Hemos asistido y seguimos asistiendo a clases diarias en muchos temas, impartidas desde muchas fuentes.

No cabe duda que la reciente crisis mundial obligatoriamente nos impulsó a registrarnos, ser admitidos y cursar una nueva carrera a todos, por qué no llamar a ésta: INGENIERÍA DE LA SUPERVIVENCIA PANDÉMICA. Sí, el arte y las técnicas para aplicar los conocimientos científicos, para la preservación de la vida tras una situación epidémica.

Esta nueva carrera es de ingreso y estudio OBLIGATORIOS. Todos nuestros cerebros han sido admitidos sin distinciones de ninguna especie: edad, raza, clase social, credo, nacionalidad, color, condición sexual, origen, opinión política o de otra índole. Es un estudio completamente abierto e inclusivo, por lo tanto, es la que más estudiantes tiene en el mundo, como no ha existido ninguna hasta el momento, algo así como cinco mil millones de cerebros y hasta más.

Su plan de estudios no tiene horizonte en el tiempo, hasta ahora se ha cursado un primer semestre y se avanza. Como en toda carrera, hay estudiantes aventajados y otros no tanto. Algunos que se creía que ya estaban aprobando las materias, han tenido dificultades en últimos momentos y parece que tomarán el curso de verano o de nivelación extemporánea. Han tenido que esforzarse y volver a estudiar y estudiar, para comprender más y mejor algunos temas muy complejos.

Los menos aventajados, los rezagados, los tranquilos y los que tienen dificultades de aprendizaje o de atención se han dedicado a esperar que los otros hagan sus pruebas y toman nota de lo aprendido por ellos y confían en que tendrán por lo menos los mismos resultados, tienen muy pocas opciones y oportunidades.

El currículo es muy variado y extenso. Los conocimientos que los cerebros deben asimilar son algunos muy simples, pero otros extremadamente complejos. Hay asignaturas con temáticas muy cargadas de infinidad de datos numéricos, ecuaciones, sobre todo estadísticas de tipo descriptivo e inferencial. Datos y predicciones. Otras asignaturas son de tipo axiológico, otras más psicológicas y comportamentales, otras más humanas y teológicas. También las hay pragmáticas, las cuales son de asistencia obligatoria y prioritaria.

Los cerebros están aprendiendo día a día, en esta nueva carrera, a toda velocidad, a diferenciar lo urgente, lo prioritario, lo importante y lo cotidiano. De decisiones al minuto depende la vida de cada individuo y de muchos a su alrededor. Se ha aprendido inclusive a tomar decisiones. Muchos han sido los aprendizajes, como también los desaprendizajes.

Seguiremos quizá por algún tiempo cursando esta nueva carrera, aprendiendo quizá forzosamente a ser más inteligentes, más humanos, más resilientes, más inclusivos, a disminuir significativamente todas las brechas sociales y por supuesto más amables con nosotros mismos y con la naturaleza, más verdes.

 

*Profesional en Administración de Empresas, Especialista en Docencia Universitaria, Teólogo Cristiano y experto en didáctica de Matemáticas y Ciencias Naturales.